Hay momentos en los que un estado debe decidir si sigue avanzando por pura inercia o si toma, de una vez por todas, el control de su propio rumbo. Sonora está exactamente en ese punto.
Hace unos días, como cada mes, en el Consejo Incide convocamos a representantes de los sectores productivos, colegios profesionales y organizaciones civiles para dialogar sobre agua, vivienda, minería, gobernanza, empresa, legalidad, ciudad y futuro.
El invitado fue Arturo Escobar y Vega, presidente nacional del Partido Verde Ecologista de México, acompañado por la diputada Claudia Bours, el delegado estatal Sergio Augusto López y el coordinador de la primera circunscripción electoral, Manuel Ignacio 'Maloro' Acosta. Además de gestionar la reunión, 'Maloro' recibió un reconocimiento por su reincorporación a la vida política y asumió el compromiso de impulsar mesas de trabajo temáticas para pasar del discurso a las soluciones.
La reunión fue coordinada por el Comité Técnico Consultivo de Incide, encabezado por Juan Manuel Sauceda Morales, y el mensaje fue claro: Ya no estamos para reuniones bonitas ni para fotos con café, sino para procesos, acuerdos y resultados.
El desarrollo no ocurre por inercia
Desde Sonora Global, Arturo Fernández puso sobre la mesa una verdad incómoda: El desarrollo no ocurre por tener desierto, mar, frontera o minerales, sino cuando una región se organiza, prioriza y ejecuta.
Hoy Sonora y México tienen oportunidades históricas —nearshoring, reacomodo de cadenas productivas y cambios geopolíticos—, pero también un problema crónico: Cada quien jala para su lado. Mientras no alineemos gobierno, empresas, academia y sociedad, seguiremos con discursos de primer mundo y resultados de tercer mundo.
El agua: La crisis que nadie quiere ver
El tema transversal fue el agua. El doctor Miguel Rangel Medina, gobernador del Consejo Latinoamericano del Agua, lo dijo con claridad: México vive del agua subterránea, pero la administra como si no existiera. Sin medición, sin control real de los acuíferos y con consumo creciente, estamos en una bancarrota hídrica; girando cheques sin saber cuánto hay en la cuenta.
El ingeniero Hildebrando Ramos añadió un dato contundente: En ciudades como Hermosillo solo se factura alrededor del 43 por ciento del agua extraída; el resto se pierde en fugas de una red obsoleta. Más de la mitad del esfuerzo se va, literalmente, al subsuelo.
La conclusión es simple: No se trata de buscar más agua, sino de gestionar mejor la que ya tenemos, modernizar redes y crear un marco legal para recargar acuíferos con agua tratada. Esto no es futurismo. Es supervivencia.
Sin reglas claras no hay inversión
En vivienda, minería e industria el mensaje fue el mismo: No hay crecimiento sin certidumbre, planeación y gobernanza.
En minería, la nueva política pública ha generado incertidumbre, frenado la exploración y deteriorado la competitividad, justo cuando el mundo compite por los minerales críticos. Se quiso corregir con ideología lo que requería cirugía técnica, subrayó Roberto Sitten, presidente de los mineros (AIMMGM–Sonora).
En vivienda, el panorama tampoco es alentador: con una economía mayoritariamente informal, crecen las invasiones y las ciudades se expanden sin orden. Luego nos preguntamos por qué no hay agua, servicios ni movilidad. Sin ciudad formal no hay ciudad viable, como señaló Karim Oviedo, del consejo consultivo de AMPI Nacional.
Gobernar con leyes que no sirven es no gobernar
Desde la administración pública se expuso otro problema estructural: Leyes sin sustento técnico, que se caen en tribunales o ni siquiera pueden aplicarse porque no están reglamentadas. Eso no es Estado de Derecho, es simulación normativa. Y un país que legisla mal, gobierna mal, coincidieron Jesús Román Gutiérrez, presidente del CONLA Sonora, y Elierse Caballero, de la Junta de Honor del Colegio de Economistas.
Empresas sin orden, países sin futuro
También quedó claro que no hay competitividad global con empresas atrapadas en laberintos fiscales y burocráticos. Sin planeación ni acompañamiento real, las Mipymes apenas sobreviven. Y un país de empresas que solo sobreviven es un país que no despega, como advirtió Myrna Sotomayor, presidenta de AMMJE Hermosillo.
Arturo Escobar: Del discurso al compromiso
En su intervención, Arturo Escobar habló de la reforma electoral, de reordenar la conversación nacional y de tender puentes entre lo técnico y lo político. Asumió el compromiso de abrir espacios de diálogo y dar seguimiento a estas agendas.
Eso se aplaude, pero también se tiene que cumplir.
Una frase suya resume todo:
"Las políticas públicas no se construyen desde la ideología, sino desde los datos, la técnica y la realidad".
Hoy México y Sonora gobiernan, en muchos temas, sin tablero de control; no se mide bien el agua, ni los impactos regulatorios, ni las consecuencias económicas. Y lo que no se mide, no se puede gobernar.
Seguir por inercia ya no es opción: O tomamos el control del rumbo, o el rumbo nos pasa por encima.
Le tomamos la palabra a Escobar para que, a través de Maloro, reconstruyamos ese puente entre lo técnico y lo político y hagamos realidad las leyes que verdaderamente necesitamos.
Y conste: Todo está grabado.
