Al inicio de año es común que muchas personas se propongan cuidar mejor su salud, pero pocas veces se considera que los cuidados cotidianos puedan jugar un papel importante en la prevención de enfermedades como el cáncer. Aunque suele asociarse a esta enfermedad con factores genéticos, se estima que al menos el 40 por ciento pueden prevenirse mediante prácticas saludables y, sobre todo, a través de la detección oportuna.
En el marco del Día Mundial contra el Cáncer, que se conmemora cada 4 de febrero, resulta pertinente el mensaje de esta jornada internacional, cuyo objetivo es crear conciencia y promover prácticas preventivas. La campaña es impulsada por la Unión Internacional contra el Cáncer (UICC) y para este año eligió el lema 'Únidos por lo único', que pretende poner a las personas en el centro, sus vidas, sus emociones.
El cáncer no es solo un diagnóstico, atraviesa emociones y vínculos personales que son importantes durante su atención. Sonora constantemente se sitúa entre los estados que presentan las tasas más altas de mortalidad por cáncer. Los especialistas en salud pública señalan que algunos tipos de cáncer tienen mejores pronósticos, como el cáncer cervicouterino, el de mama, el de pulmón y el de próstata; entre sus factores de riesgo hay prácticas cotidianas que pueden hacer la diferencia.
Desde el Centro de Estudios en Salud y Sociedad de El Colegio de Sonora y el Centro de Promoción de la Salud del Norte de México hay una amplia labor de investigación desde las ciencias sociales que, en conjunto con equipos interdisciplinarios, crearon manuales y materiales para formar promotoras de salud y personas de la comunidad.
El manual ‘Meta Salud cáncer de la mujer’ se logró en conjunto con el Centro Nacional de Equidad de Género y Salud Reproductiva; tiene información importante que puedes consultar en la siguiente liga. https://www.colson.edu.mx/img/tmpMetaSalud/nuevoMSCM/210524%20Cuaderno%20de%20Trabajo%20MSCM.pdf
Puedes encontrar información clara y oportuna sobre nuestro cuerpo y la enfermedad, pero también se explica cuáles son las prácticas de riesgo; por ejemplo, nos habla de cómo se asocia a la presencia del virus del papiloma humano (VPH), transmitido principalmente por vía sexual, y las formas de protección.
El cáncer cervicouterino suele desarrollarse a lo largo de varias etapas que pueden extenderse hasta por 10 años, lo que abre una ventana de oportunidad para su detección temprana y su curación. Con el cáncer de mama es necesario actuar más pronto, ya que generalmente se detecta en períodos de mayor avance.
A pesar de ello la realización de las pruebas se posterga, la desinformación o sentimientos negativos asociados no nos ayudan, por eso se requiere de las condiciones adecuadas en los servicios de salud y el apoyo de las personas cercanas.
La invitación es a apoyarnos a realizar esos buenos propósitos y convertirlos en acciones en nuestras agendas personales, y acercarnos a los servicios de prevención y detección oportuna.